
Me gustaría comenzar este diario de aprendizaje con una serie de confesiones que me han surgido después de la primera sesión de Metodología 1, asignatura del Máster de Formación de Profesorado de E/LE.
Confieso que en el momento en que se nos propuso realizar un diario de aprendizaje mi pensamiento fue de rechazo. ¿Es necesaria tanta autoreflexión a la hora de aprender? ¿Realmente el tiempo invertido en esta actividad será productiva? Tras este primer impulso, mi mente de manera semiconsciente ha co
menzado a valorar y reflexionar lo que hacíamos a lo largo de aquella primera sesión, en función de cómo lo explicaría en este diario. Es por ello que al final de la clase mi actitud hacia la tarea propuesta se ha vuelto más abierta y confieso mi curiosidad por experimentar el resultado de este diario. Veamos si la experiencia es positiva...
Me ha parecido importante una idea que ha surgido durante la primera actividad de la clase "¿Por qué nos llamamos cómo nos llamamos?". Esta es una actividad que permite, fundamentalmente, el conocimiento (entre el grupo -alumnos entre si- y del grupo -profesor y alumnos-). Considero importantísimas estas primeras actividades que sirven para "romper el hielo", porque estamos formando un rol o perfil propio (ya seamos profesores o alumnos) que seguiremos a lo largo de todo el curso. Creo que en cada encuentro social (como en una clase) adoptamos un papel escénico, que es un pedazo de nuestra personalidad y que representamos incoscientemente. Un personaje que es diferente en cada situación, pero que es una parte o una evolución de nosotros mismos.
Las intervenciones de mis compañeros en el aula han llevado a la profesora a referirse al carácter introvertido y extrovertido del alumnado en general. Los primeros tardarán más en expresarse en grupo y una buena forma de ayudarlos son las actividades en pareja.
Confieso
que yo, como estudiante, siempre he sentido dificultades a la hora de expresar mis comentarios delante del grupo-clase. ¿Por qué? Supongo que, por un lado, es cierto miedo escénico. Pánico a no expresar correctamente lo que quiero decir, a quedarme sin palabras, a decir algo que debería haber reflexionado mejor... Esta dificultad desaparece cuando la actividad es en pareja o en grupos pequeños, en las que participo sin problema alguno.
Sin embargo, como profesora, no tengo esta dificultad, tal vez porque llevo preparadas las clases, pensado más o menos el que voy a decir, organizadas las actividades, etc. La no improvisación me ayuda a sentirme relajada y disfrutar de las clases que imparto. En este artículo, J. Rubio y F. Puigpelat escriben que más del 60% de la población se considera tímida y que, por tanto, esta es una señal de normalidad. Yo asumo mi timidez y trato de superarla como puedo.
que yo, como estudiante, siempre he sentido dificultades a la hora de expresar mis comentarios delante del grupo-clase. ¿Por qué? Supongo que, por un lado, es cierto miedo escénico. Pánico a no expresar correctamente lo que quiero decir, a quedarme sin palabras, a decir algo que debería haber reflexionado mejor... Esta dificultad desaparece cuando la actividad es en pareja o en grupos pequeños, en las que participo sin problema alguno.Sin embargo, como profesora, no tengo esta dificultad, tal vez porque llevo preparadas las clases, pensado más o menos el que voy a decir, organizadas las actividades, etc. La no improvisación me ayuda a sentirme relajada y disfrutar de las clases que imparto. En este artículo, J. Rubio y F. Puigpelat escriben que más del 60% de la población se considera tímida y que, por tanto, esta es una señal de normalidad. Yo asumo mi timidez y trato de superarla como puedo.
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